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jueves, 31 de diciembre de 2015

Anne Carson (poema)



Entrevista con Hara Tamiki (1950)

Y0: Muerte.
HT: La muerte me hizo crecer.
YO: Amor.
HT: El amor me hizo resistir.
YO: Pasión.
HT: La pasión me ofuscó.
YO: Equilibrio.
HT: El equilibrio es mi diosa.
YO: Sueños.
HT: Los sueños lo son todo ahora.
YO: Dioses.
HT: Los dioses hacen que guarde silencio
YO: Burócratas
HT: Los burócratas me vuelven melancólico
YO: Lágrimas
HT: Las lágrimas son mis hermanas
YO: Risa.
HT: Me gustaría tener una risa espléndida.
YO: Guerra.
HT: Ah la guerra
YO: Humanidad.
HT: La humanidad es cristal.
YO: Por qué no tomar el camino más corto a casa.
HT: No había un camino más corto a casa.



(Trad. Jordi Doce)

jueves, 24 de diciembre de 2015

Deseo



Las personas adorables son aquellas que miran una mariposa volar entre las nubes y conocen cuáles son sus recorridos y saben que forman parte del bien común. Son adorables algunos poemas, como los que empiezan diciendo que cuando la mañana se levanta hay mucha gente revoloteando, como mariposas,  y no se identifican con la muerte,  porque ya vendrá.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Escribir






Dotar a la existencia de un sentido. Nunca supo cual era el  sentido de la suya. Mas allá de participar de los ritos a los que se vio obligada desde que nació, se sentía desubicada con el sentido de su existencia que se secaba como una arcilla sin forma expuesta al  sol demasiado tiempo. La escritura, tan sólo ella ha dado un sentido circular a  su vida con un argumento entrecortado pero lógico. Escribir era la única libertad, pero  escribir ¿qué? ¿qué cosa? ¿cuál era el relato? ¿para qué escribirlo? ¿desde un yo maltrecho y descreído? ¿desde una mirada des-complacida? ¿desde la soledad? Escribía y se iba convenciendo de que nada se  quedaba apresado, el tiempo y sus substancias se resbalaban como fina arena de las playas blancas del  sur. Nunca le interesó mirar desde un vuelo demasiado alto, tampoco el agónico martilleo de un yo  auto-complacido o quejoso. Ella miraba hacia dentro desde fuera y así el afuera se colocaba en el adentro.   Lo mismo valía una taza de  café,  que el  oreo de la colada una tarde de  verano. La misma sensación debía quedar captada en el adentro:  el dolor,  pero tampoco valía creérselo demasiado. Dar un sentido: escribir. Lo enorme en  lo pequeño, la esperanza en los paisajes poblados de semejantes como ella,  como todos.  Ahí poner el poema.


sábado, 12 de diciembre de 2015

Viedma (Catedral)



Luz
que deja
esencia
de
la pintura
nos hace
pensar en
el pincel
la brocha
y la imagen
creando
realidad
y tiempo

viernes, 4 de diciembre de 2015

El fracaso como alegría/uno






El aire mueve las cañas y el rumor del  mar está  lo suficientemente cerca como para parecer lejos. El día es azul y me  dejo mecer  cuando los vecinos no emborronan este silencio. Toda la mañana pasó mientras  leía ininterrumpidamente, cuidando, además mi piel, mis ojos, mis dientes, preguntándome por las turbulencias de agosto al tiempo aparecían recuerdos fragmentados en cuyos relieves la intensidad me anodona, qué hermosa  palabra. Bucles  de escenas, muchas relacionadas con lejanas sensaciones que hoy no me  transmiten más  que un escalofrío agradable. De lo que se duda puedo concluir que existe,como dijo Descartes.