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martes, 16 de mayo de 2017

Neni Salvani






Neni Salvani nació en Carrara (Italia) en 1925,  a los tres años se trasladó con su familia a Rio de Janeiro donde estudió Filosofía y Letras. Fue profesora en la Universidad Santa Úrsula en Río de Janeiro y publicó los poemarios: Mar Longe (Mar lejano) y Sinos de Areina (Campanas de arena). Se trasladó con su marido, el arquitecto Fernando Tabora a Caracas en 1965 y durante 18 años impartió la Cátedra de Literatura Brasilera en la UCAB. Vive discretamente en Barcelona desde hace dos años, con su hija, la fotógrafa Carla y su familia. Emigrar no se elije, muchos son los condicionantes para que las personas tengan que irse de su país. En su casa del barrio de Vallcarca,  en Barcelona, detrás del Parque Güell, la vegetación es más abundante que en las áridas aceras de otros barrios. Al llegar me encuentro en la casa con Juan Pablo Roa, poeta colombiano instalado en Barcelona.  Juan Pablo ha descubierto la poesía  Neni gracias a su librería Animal Sospechoso, ubicada en el barrio de Gracia. Está también Carla Tabora, su esposo, y Cristina Guzmán, librera y editora venezolana. Siempre que se sale, ya una no es del lugar que dejó, dice Nini. Sus 92 años no le han quitado lucidez, ni curiosidad, ni el brillo de los ojos.
Comienzo preguntándole si la poesía remite siempre a la infancia, sobre todo la que escribe ella.
No es fácil hablar sobre ello.  Cuando una es infante,  la vida pertenece a otras personas que deciden si vas o te quedas. La elección empieza después a desarrollarse y es entonces cuando tomas decisiones. Mi familia se trasladó a vivir a Brasil, al otro lado de la Bahía de Río de Janeiro, donde mi papá tenía obligaciones pues era ingeniero. Me case con el arquitecto Fernando Tabora, decidimos ir a  vivir a Venezuela y ahora estoy al lado de mi hija.
Mis  libros publicados están en idioma portugués. Yo fui a Brasil a los 3 años y la evocación fue a través del idioma. En la universidad  estudie el castellano,  todo era muy determinado para el estudio del español, leíamos a  Calderón y Quevedo,  todo de acuerdo a un programa.
Mis lecturas fueron muchísimas. Una mezcla entre la narrativa y la poesía, el teatro el ensayo… todo está mezclado con el crecer de una.
Su poesía, no se puede reducir a unas explicaciones, la búsqueda de la palabra mediante la propia palabra se convierte en indagación, la misma que tuvieron otros grandes poetas, aunque ella es muy discreta. A un lector joven que le dirías, le pregunto. responde pensando… Llegar a la poesía no desmenuzándola  y analizándola. La poesía siempre ha sido difícil pero justamente es el único chance que tenemos de conocer,  o pretenciosamente conocer , la búsqueda interior. Es un misterio. Como combina una palabra con la otra, como se encuentra la palabra que exprese el verso, eso es la poesía.
¿Cualquiera puede escribir poesía? Le digo, y responde:  Hay una vocación hacia el misterio de la palabra esa vocación es la respuesta. Supongo que alguien que descubra a Dante no va a dudar nunca de que el realmente era un poeta, entonces los demás somos pequeña cosa.
La duda siempre te persigue, cuando el poeta se encuentra con su duda y encuentra la definitiva, encuentra como un muro que hay que deshacer, es difícil expresar la poesía, una puede estar sentada en una oficina y a la vez estar trabajando la palabra.


Huellas místicas  que recuerdan las de otras poetas de su generación como Ida Vitale.  Nani no conoce a Ida Vitale. Pero parecen compartir el mismo cielo estrellado. La constatación de una trascendencia, una búsqueda no limitada,que  no es religiosa. Es del misterio del misterio a través de la palabra.  No es trascendencia hacia Dios, sino hacia la propia palabra.
El idioma es una piedra para la poesía. Por ser tan importante, la expresión es importante. Me dice.  Es a través de ese mas allá que existe la expresividad interior, la posibilidad de comunicación. La búsqueda mística a través de San Juan y Santa Teresa.

El segundo libro Campanas de arena, lo escribió dos años después, en él evoca toda la vida que empieza a sonar desde el primer momento,  como es una campana que suena pero no alcanza a todos porque la campana es de arena. El ritmo en sus poemas hacen sonar los poemas. El poema es también ritmo.
No se ha traducido todavía nada esta poesía tan excelente. “Dejé la escritura y la duda fue mayor. Yo me sentí humildemente que estaba invadiendo un campo que yo no alcanzaba. Era mayor de lo que yo podía hacer y entonces dejé de escribir. Yo me sentía muy unida a Rilke que pasó tantos años sin escribir, ¿pretenciosa,  no?”  No pretenciosos quienes seguimos escribiendo.
“No permití que se desarrollara el narcisismo de ser escuchada.  Durante mi vida escribí muchos poemas pero no los publique, los guardé.”
A mi madre, dice Carla,  lo que le pasó le pasaba a muchas mujeres entonces,   el gran amor era su esposo. Yo los conocí y se llenaban mucho recíprocamente,  y vivieron esa gran aventura del amor.  La vida de la pareja y de los hijos fueron una vocación muy grande. Nani añade:  “Me parecía que había tantas palabras en el mundo que no hacía falta añadir más palabras. “
Nani se entusiasma y recuerda. Le pregunto si conoció a Elizabeth Bishop. Su marido estuvo trabajando con Maria Carlota de Macedo, “Lota”, la compañera de la poeta norteamericana,  en la creación del Parque do Flamengo. Sí la conoció, aunque confiesa que no la había leído.”Ella vivió muchos años en Ouro Preto, una ciudad colonial barroca”
No era fácil comunicarse en Brasil con sus editores y lectores,  estando en Venezuela. La ciudad estaba en un momento de expansión y había grandes escritores como Juan Lizcano, librería Cruz del Sur, Rafael Arraez, Yolanda Pantin,  Rafael Cadenas , Eugenio Montejo… en Caracas todas las generaciones se juntaban. La gente quería publicar en Caracas,  por ejemplo en Monte Avila o en la  Biblioteca Ayacucho.
“Daba clases de poesía contemporánea brasileña. Conocí a a Clarice Lispector. Cuando entramos en contacto estaba muy enferma, yo la he leído muy bien, una de las personas que conoce mejor su obra, dice la editora. Ella era su aventura interior , era extraordinaria, su descubrimiento del mundo que devolvía en literatura era de verdad insólito en Brasil, aunque la literatura brasileña tenía mucha importancia ella era nueva y única, estaba fascinada. Tenía mucha obra. Escribía de una forma interesante, sentada y sobre las rodillas escribía con una máquina de escribir, todo en ella era interesante, tuvo un hijo muy enfermo…













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